EL MONTAJE PERFECTO

Todo ha salido como estaba previsto, incluso mejor de lo que la empresa habría esperado. Lleno absoluto, reventa por las nubes – buena tajada que sacan ellos también-, Ponce se cae del cartel y en su lugar viene El Fundi que es mucho más barato y otros cuantos millones de caja. Despliegue mediático y terna a hombros. Magnífico. Mejor dicho: colosal.
El callejón se llenó de políticos y figurones para ver el espectáculo. Los toros de El Pilar, algunos justos de presencia, han posibilitado que el “invento” haya salido tan bien. El palco ha estado sembrado. Faenas de trece minutos sin avisos y orejas a discreción. Todo estaba atado y bien atado, no se ha soltado ni un cabo. Los Chopera, los hermanos Pablo y Oscar Martínez, no cabían en sí de gozo en el burladero de la empresa. Y son muchas las razones que tenían.

Se ha visto la predisposición del público cuando nada más romper el paseíllo han hecho salir a saludar a José Tomás, invitando éste a sus compañeros a compartir la ovación. Había ganas de fiesta.

Salió el primer toro, justito, con demasiada querencia a chiqueros y con el que El Fundi no puede lucirse con el capote. Tras un leve puyazo el de Fuenlabrada fue el encargado de poner las banderillas al astado como en él viene siendo habitual. Sin muchos capotazos de su cuadrilla y con bastante facilidad con los palos. En la muleta el del Pilar se quedó con mucha suavidad y el torero dio alguna tanda muy meritoria. El único que ha intentado torear de verdad esta tarde ha sido José Pedro Prados, pero la faena fue a menos y tras la estocada tendida y tres descabellos fue premiado con una ovación. Hasta aquí todo bien. En su segundo toro la cosa ya venía caliente porque José Tomás ya había “iluminado” al personal. Tras un trasteo aseado y de poder, que no de calidad, recibió el excesivo premio de las dos orejas después de salir por patas perdiendo la muleta por entrar a matar en la suerte contraria un toro que no quería los adentros. Pudo haber cornada seria.

Seguro que hoy El Capea no dice que Salamanca está contra él. Dos orejas en el último toro después de una faena muy pobre para tan magno premio. Con la izquierda ni ha dado un natural en toda la tarde, porque la forma en la que cita y como remata no es la mejor. Se los deja todos en los tobillos, y tiene que esconderse en los costillares del toro. Con la derecha puede engañar un poco más, da muchos y seguidos que es lo que gusta, pero se despega con una facilidad tremenda. Asustados se han quedado muchos aficionados al ver que este chico no progresa nada. Pero como había que rematar la tarde, el señor presidente ha sacado los dos pañuelos con demasiada facilidad. ¿Por qué le costará tanto dar los avisos y no las orejas si el pañuelo es el mismo?

Y he dejado a propósito a José Tomás porque es el causante directo de lo que he visto hoy. Por su culpa se ha llenado la plaza, por su culpa chavales que había detrás de mí decían que los toros tienen orejas para darlas, por su culpa los mulilleros esperaban a que la gente pidiera con más insistencia las orejas, por su culpa he visto que aficionados a los que veo día tras día no han aplaudido este circo, por su culpa los desarmes se aplauden, por su culpa ha tenido una cogida que es lo que pasa si te pones en la trayectoria por la que debe ir el toro, por su culpa los enganchones y medios pases son faenas perfectas.

La mejor prueba de su poco dominio sobre los toros está en el quinto. Un toro con una marcada querencia a chiqueros al que no obligó en ningún momento, al que no le dio más que trincherazos, tropezones y manoletinas. Un toro al que no “partió” y por eso no le pedía la muerte. Recorrer toda la plaza durante la faena no es síntoma de dominio. Y el toreo es dominio, poder. No sólo barrigazos y enganchones. No sólo poner a la gente con el alma en un puño por estar con los pies juntos citando fuera de cacho y que el toro te pase rozando los muslos.

Por favor, que no llamen  torear a lo que hoy a hecho José Tomás, porque  el toreo es mucho más que eso. Pero a los taurinos no les importa, este negocio que se ha inventado es mucho más fácil y muy rentable. Saben que con aficiones como la de Salamanca el éxito del montaje está asegurado.

 

 

 

 

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