Por fin toros en Illumbe

 

Se ha lidiado hoy un encierro de Herederos de D. José Cebada Gago. Con todos los ingredientes que debe tener una corrida de toros, unos más bravos otros más complicados, pero en definitiva ha habido toros.

Cuarta corrida de abono, tarde gris y menos de media plaza. Toros de Cebada Gago los tres primeros terciados, bravos. Cuarto, quinto, y sexto encastados, complicado este último. Todos aplaudidos menos el sexto. Pepín Liria palmas, tras aviso y ovación con saludos tras aviso. Dávila Miura, bronca y bronca con silencio. Domingo López Cháves, oreja y ovación con silencio. El picador Miguel Ángel Muñoz se lesionó al ser derribado en el tercero de la tarde. Cayó debajo del caballo y se fracturó la tibia de la pierna izquierda.

No, no me he confundido. Ya sé que en la reseña he puesto bronca con silencio para Dávila Miura y ovación con silencio para Cháves. Miren esta plaza de Illumbe tiene tan alto nivel de conocimiento y hay tanto buen aficionado, que cuando el toro dobla, le dan el correspondiente premio o castigo al torero. Un servidor, pensaba que el premio o el castigo en una corrida de toros, se le daba al matador cuando las mulillas se habían llevado al toro al desolladero. Pues no, en San Sebastián cuando el toro dobla se expresa la gran afición, luego ya no importa, luego suena la música y a otra cosa mariposa. Por eso mis dudas les informo de lo que he visto y lo que he oído. Ustedes juzgan.

Y es que un servidor no tiene ni idea de
esto, es verdad. Los cronistas oficiales
del reino, estos días han dicho, que ha habido dos grandes corridas de toros, incluso uno de ellos, de un diario de goles, dice que lo de Jandilla fue un corridón. No sé que será lo de hoy, me imagino que dirán que había que haber indultado a tres o cuatro toros, porque hasta cinco veces han entrado algunos al caballo, que no quiere decir que le hayan dado cinco puyazos, es verdad, pero que han ido mas de uno al caballo tres o cuatro veces también.

Lo cierto es que hoy ha habido toros en San Sebastián y por ende toreros, con mayor o menor fortuna, pero toreros, que son los que torean toros.

Pero hay amigos, los modestos son
capaces de redimir una soporífera feria.
Bueno no todos, por que hoysolo lo han
hecho dos, el tercero DávilaMiura, ni
ha querido, ni ha podido y creo que hace muy bien en retirarse al final de temporada, como ha anunciado. Es un gesto que le honra, por lo menos no lo tendrán que sufrir en otras plazas, como hoy los hemos sufrido en Donosti.

Pepín Liria estuvo con ganas de agradar toda la tarde y lo consiguióen los dos toros, quizás más en su primero, un excelente toro, terciado, noble. Recibió tres puyazos al relance. Tandas por ambos pitones con clase, temple, aunque despegados los muletazos. Pero que quieren que les diga todo no es posible. Mató de pinchazo estocada tendida y trasera suena un aviso antes de descabellar dos veces. Por esta causa
perdió seguramente un trofeo.

El cuarto de la tarde buen toro pero por
debajo del primerosobre todo porque
blandeo y perdía las manos con facilidad, debido a este defecto, era complicado ligarle pases. No lo hizo el matador pero le sacó muletazos por el pitón izquierdo, era peor que el derecho,pero tenía más emoción la faena y Pepín quería un trofeo. Volvió a fallar con la espada. Dos pinchazos, aviso, media y un descabello hicieron que se le fuera la oreja.

Dávila Miura, pues eso, no pudo en ningún momento con dos toros bravos, el primero, un toro con mucho que torear, recibió un primer picotazo derribando y en el que guardaba puerta le receto
cuatro puyazos en uno, es decir, se
salía del caballo pero volvía, así hasta
cuatro veces dándole leña. Ni verlo el
matador. El quinto un toro manso con
genio más de lo mismo ni verlo cuando
el toro tenia mucho que lidiar.
A lo dicho, vaya usted con Dios.

López Cháves hizo el paseíllo desmonterado, después de los importantes triunfos de esta temporada había ganas de ver a este Charro, que está poniendo muy caro el toreo con toros. Creo que después de verlo en Azpeitia ha estado discreto, por debajo de su primero, pese a sus buenas maneras y a la oreja cortada, pero es que el toro pedía mucho más, en estas ocasiones fastidia, porque se sabe que el matador puede.

No debe conformarse con los aplausos
facilones de los públicos, hay que
reventar y era toro de puerta grande.
El sexto era distinto, aunque como
Domingo no se esconde, intentó sacar
algún muletazo arriesgando mucho,
el toro lo media, se paraba y se pensaba
a que envestir, al engaño o al matador.
Echándosela adelante consiguió sacar de uno en uno muletazos de riesgo, que no llegaban a los tendidos. Con dos estocadas acabó con sus toros.

En definitiva tarde para la esperanza. Tarde de dos Toreros y tarde de jubilación para otro. Tarde, en definitiva, de Toros, que es lo importante.

Archivo de Noticias