La vida del Toro Bravo en el campo. Introducción

 

La vida del Toro Bravo en el campo. El Rey del campo. Capitulo primero.

La vida del Toro Bravo en el campo. El Semental: El modo de elegirlo. capitulo segundo

La vida del Toro Bravo en el campo. El tentadero de machos. Capitulo tercero.

La vida del Toro bravo en el campo. El Semental, la prueba en la plaza. Capitulo cuarto.

La vida del Toro bravo en el campo. Vida y costumbres de los sementales. Capitulo quinto.

La vida del Toro bravo en el campo. Nacimiento y ahijado. Capitulo sexto.

La vida del Toro bravo en el campo. El destete. Capitulo séptimo.

La vida del Toro Bravo en el campo. Las notas del herradero. Capitulo octavo.

La vida del Toro Bravo en el campo. Aquellos tentaderos. Capitulo noveno.

La vida del Toro Bravo en el campo. El criterio de las tientas. Capitulo décimo.

La vida del Toro Bravo en el campo. La brega en el campo I. Capitulo undécimo.

La vida del Toro Bravo en el campo. La brega en el campo II. Capitulo duodécimo.

La vida del Toro Bravo en el campo. Historias de un ganadero nuevo. Capitulo decimotercero

Introducción
Desde hoy vamos a poner manos a la obra y contar en cada número eso que no ven en las plazas los que pagan dos mil duros por una barrera.

El toro en la plaza es un animal totalmente distinto a la soberbia tranquilidad de verlo pisar el trébol y las margaritas como dueño y señor de la dehesa. Y la fiereza que asusta a los toreros no es nada comparándola cuando un toro se enfada en medio de un cercado. O surgen esas peleas a muerte entre los gallitos de la camada. Sobre todo de noche cuando los bramidos y el chocar de los pitones son como un desgarro dramático de la plaza de los valles.

Vamos a contar historias montaraces desde que nace el becerrito y después de llenar las barriguita de calostros se queda dormido las horas muertas en una solanera, hasta que el viejo semental, con los pitones carcomidos, busque el abrigo de un zarcerón para que lo dejen morir en paz.

Me toca ser ahora el mayoral de este cuadernillo sincero y sentido donde vamos a rendir un homenaje montaraz al verdadero rey de la fiesta. Sin la seria presencia del toro en los ruedos esto sólo sería un circo o un ballet. A veces, a fuerza de atropellar la integridad del toro y de crear sucedáneos mansos cornigachos, esto no es más que una bufonada para públicos frívolos o ignorantes. Pero eso no nos importa ahora. Vamos a entrar en la entraña de la vida del toro y de la vaca. Quizá alguno piense que ahora que vivo en el campo constantemente, es el mejor momento para escribir de estas cosas, pero a veces la rutina resta grandeza a lo que estas haciendo.

A veces también la distancia y las nostalgia te hacen ver las cosas más cercanas y mas reales que cuando estás encima. Pasa un poco como con un gran amor a distancia. Que el sueño es más bonito que la realidad.

Del toro en el campo están escribiendo muchos que ni conocen el toro ni el campo. Y a lo mejor cambiando la admiración por la sabiduría le sale más bonito que a los que nos han nacido los dientes ahijando y desahijando, pero ahí queda el reto. Vamos a entrar en las parcelas privadas del toro bravo, Y vamos a entrar con cariño y con respeto.