SE TE ECHARÁ DE MENOS.


Sabía que estabas muy malito, pero no creía que te nos marchases tan pronto. Cuando me dieron la noticia el sábado me costaba creer que ya no estuvieses entre nosotros, que tu asiento en el 7 estará vacío esta feria, que por las noches no tendremos tus coloquios, que no tomaremos algo de madrugada cada día de toros, que ya no podré visitarte en tu querido "Berrocal". Te echaré mucho de menos, amigo.

Tus toros turrearon más que nunca la noche del 27 de agosto porque sintieron que su dueño se había ido, que ya nos los volverías a mirar desde el cerro de la casa. Tus vacas andan tristonas porque no saben que pasará con ellas ahora que tú no estás. Las encinas y las piedras de "El Berrocal"también te echarán de menos, ganadero.

Tu familia y tu querido nieto Borja, que no dejará de preguntar por su "abu", seguro que te echarán de menos, Navalón.

La mujer que estuvo contigo hasta el final y te hizo creer de nuevo en el amor ya te está echando de menos, Alfonso.

Las dos últimas compañeras que trabajaron contigo en un periódico te echan mucho de menos, compañero.

Tus amigos a los que pasabas a ver de vez en cuando por los bares que frecuentabas también te echarán de menos, maestro.

Se nos ha ido, según todos, el hombre que más sabía de toros, el gran crítico taurino, pero también se nos ha ido, lo más importante, la persona. Un hombre sensible y cariñoso, que pocos tuvimos la suerte de conocer de cerca, un hombre al que muchos echaremos de menos.
Tu amigo,
Vicente Sánchez-López.

Archivo de Artículos