En Guijuelo tampoco pagaron a los médicos.

El alcalde y el nuevo empresario están artos del escándalo.

Alfonso Navalón.

Dicen y no paran de la poca vergüenza de los organizadores de la corrida grotesca. Sigue sin aparecer el tal José Maria, hombre de confianza de Pedro Capea que anda en paradero desconocido con los seis millones que había en la taquilla. El Gallo si fue sin cobrar, aunque Pablo Chopera ya ha encontrado la formula para hacerse con el dinero. Pero lo mas grande es que tampoco el equipo de médicos no ha percibido los honorarios convenidos.

Y aquí es donde viene el gran disparate. Resulta que el medico que habitualmente hace el servicio con una ambulancia quirófano fue requerido para darle importancia del festejo, multiplicara por tres las prestaciones normales. Tres ambulancias para diferentes fines y dos médicos más.

Digo yo que para que coños el padre del Capea organizó tal alarde sanitario después de dejar la corrida bárbaramente desmochada según han reflejado todos los medios de la provincia. Con un traumatólogo bastaba porque el único accidente previsible es que se rompieran algún hueso de un topetazo.

El medico titular tuvo el gesto de sacar dos entradas para sus nuevos compañeros exigidos por la organización. Y se dirigió a un burladero del callejón para estar todos juntos. El mindungui de Pepe Turbo, descubrió la maniobra y salió hecho una fiera para que subieran al tendido los dos médicos. Todo entre un gran escándalo de autoritarismo. Acomodaronse los médicos en el tendido y cuando al final del festejo fueron a cobrar el triple servicio exigido por el padre del Capea, el mindungui de Pepe Turbo solo le entrego la tercera parte de lo convenido.

Ahora el que esta que trina es el nuevo alcalde, nombrado la misma mañana de la grotesca goyesca por una moción de censura de los del P.P. Al hombre sin comerlo ni beberlo, ni haber intervenido en nada en la organización del festejo no le dejan de llegar facturas impagadas. Y no digamos como esta el nuevo empresario Julio Norte que ya tiene organizada la feria de verano y se encuentra con un publico hostil al sentirse estafados por la organización Capea y miran con recelo todo lo relacionado con la plaza de toros. ¡A ver quien es capaz ahora de hacerlos sacar una entrada!.

Con los abusos de la corrida grotesca han dado un golpe bajo a la afición local que relacionan todo lo taurino con la mangancia y la desvergüenza.

Lo chocante es que siendo Julio Norte el empresario durante toda la temporada le pidieron el favor de ceder la plaza para el "acontecimiento goyesco" y accedió porque tratándose de un festejo de tanta categoría seria un estimulo para aumentar la afición local. Y lo que han conseguido es hundirla porque la plaza quedara mucho tiempo marcada por el escándalo del engaño al publico.


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