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primer lugar pedirle perdón por la anterior carta
que le dirigí. Tengo que reconocer que he metido
la pata hasta los coj....... No porque no me hayan insultado
y menospreciado ustedes, ya que me imagino que en la triste
mañana de sus declaraciones en un callejón
en una de sus plazas dijeron lo que dijeron, no, me he
equivocado aun en el supuesto no desmentido, de que me
insultaran llamándome terrorista y muerto de hambre,
nunca debería haber dado esa contestación
ya que de todo lo que puse en nada tengo razón.
Entre otras cosas porque usted no es el único responsable.
Y me lo ha demostrado el tiempo, nadie
absolutamente nadie me ha dado la razón en mi protestas
en la plaza. Nadie absolutamente nadie me ha apoyado en
la representación de la afición de Guipúzcoa,
si es cierto que hace cuatro años me dieron un
cargo que yo acepte con toda la ilusión del mundo,
pero lo que no sabia que era y es un cargo testimonial
y en todo caso para que hiciera otras cosas de las que
he hecho, es decir entregar premios, hacerme fotografías
con los figurines porque así a la vez los aficionados
pueden hacérselas también, debería
haber jaleado el destoreo, debería haber sido un
palmero más.
Sinceramente para eso ni estoy preparado,
ni quiero, esta es una de las razones por las que dejo
la Unión. Nadie absolutamente nadie, me pidió
que defendiera la integridad del toro en la plaza. Nadie
absolutamente nadie me pidió que intentara colaborar
en que la plaza de toros de Illumbe tuviera la categoría
y el prestigio que tienen otras plazas y ahí esta
mi error, por el que creo que usted está en contra
mía. Insisto tienen toda la razón.
Podría dar más ejemplos
de mi incapacidad, pero insisto, les pido perdón
públicamente y en el medio que solté mis
improperios, seguiré alabando o criticando su gestión
como aficionado, pero nunca más por mi parte ataques
personales.
Espero sepan disculpar el daño
que les haya podido causar. Si quiero que sepan una vez
más que ha sido en defensa e integridad de la Fiesta
y en el intento de devolver a Donosti la categoría
que se merece, aunque me haya equivocado.
Juan Antonio Hernández Sánchez
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