Azpeitia análisis de la feria.

Se acabó con buena nota pero......................

Por Juan Antonio Herández

Si bien es cierto que el último día, como viene siendo habitual, el encaste Santa Coloma deja un buen sabor de boca a los espectadores y por supuesto a los aficionados, hay que reseñar que los dos primeros días ocurrió lo esperado con los toros.

El cambio de ganadería el día 31 no sirvió para que se viera una tarde de toros. Toros de Buenavista que salieron de presentación en conjunto regular ya que los tres primeros mal y los tres últimos bien. Los tres primeros escurridos largos y los tres últimos en tipo. De comportamientos mansos y aborregados, en algunos casos inválidos. Es decir ganadería típica del encaste bodeguero.

Ocurrió algo parecido con Torrealta el 1 de agosto toros bien presentado pero sosos y sin transmitir a los tendidos y esta le costaría mucho más a la comisión organizadora, es decir que mucho nombre poco contenido.

El día 2 de agosto, como también estaba en el guión, salvó la feria, en cuanto a toros se refiere, el buen comportamiento de la corrida en general tapo la poca cara de los tres primeros, que en algunos casos tenían menos pitones que un utrero. No así los tres últimos que estuvieron excelentemente presentados y toda la corrida dio un juego más que bueno.

Con respecto a los toreros también el guión estaba escrito y no se movió un ápice bien Tejela y el Cid regular Juan Diego y Salvador Vega, mal Cesar Jiménez y Alejandro Amaya y Manzanares y para el andamio Javier Conde. Destacar la espantada de el Cordobés, pero en fin eso son los toreros que tenemos hoy en día. Y por supuesto la hombría del Cid que cuando le comentaron la sustitución ni lo dudo un momento.

De casi todo lo anteriormente citado, nada que decir de la nueva comisión, ya que ni son responsable del comportamiento de los toros, ni de los toreros. Quizás el borrón esté en elegir mejor con respecto a los pitones y si al final el problema es que el ganadero quiere enlotarlos como a él mejor le venga, pues eso, hay muchas otras ganaderías y con mejores garantías.

Destacar el esfuerzo de esta comisión en solventar los problemas surgidos en el transcurso de la preparación de la feria y en los días de feria. El cambio de corrida en los días previos, la baja de la gran figura del toreo El Cordobés. El mal estado del piso de la plaza. Todo ello es para poner nervioso a cualquiera. No nos ha gustado el trato dado a algunos que teníamos el encargo de trabajar y de informar para todo el Estado, y además estamos artos de que siempre seamos los mismos, mientras hay gente que no informa en ningún sitio, que se le atiende como si fueran los reyes de la comunicación. ¿Porqué será?

De cualquier forma creo que en el apartado organizativo la comisión ha quedado en un nivel altísimo, esperemos que se mantenga en años sucesivos por bien de Azpeitia, por el bien del toreo y sobre todo por el bien del toro.

Reproducimos las cornicas de las corridas publicadas en burladerodos

Primera de feria

La arena de la playa no sirve para torear.

Se ha lidiado la primera corrida de los San Igancios, en tarde bochornosa, con los tendidos abarrotados y con un piso de plaza, peor que la playa de la concha. Toros de Buenavista, descastados, flojos y mal presentados los tres primeros y rematados los tres últimos. Javier Conde silencio y bronca. Matías Tejela petición (bronca a la presidencia por no conceder la oreja) y oreja. Manzanares silencio y ovación.

Corrida extraña: los tres primeros, grandes, pero sin rematar y los tres últimos toros, rematados, pero con nada dentro: entre la invalidez, la mansedumbre, la arena del ruedo y las pocas ganas de algunos de los matadores, se ha deslucido lo que podía haber sido una buena tarde de toreros.

Estuvo Conde con su primero pinturero, teatrero, como en él suele ser habitual, pero sin profundidad; pinchazo y estocada caída, silencio en los tendidos.

El cuarto de la tarde salió con genio y se comió a Conde, al que tuvieron que quitarle el toro de encima. No le gustó al matador que le pudiera en el saludo, después de un buen tercio de banderillas, en el que tuvieron que desmonterarse los dos subalternos, Conde no se lo pensó dos veces y sin entender nadie de la plaza el porqué, se fue a por la espada y se ensaño con el toro, pegándole tres bajonazos incalificables, ni los bajonazos ni la actitud del.... ¿matador?.

Tejela estuvo toda la tarde queriendo agradar, y a fe que lo consiguió, sin terminar de rematar ninguna de las dos faenas. Estuvo bien con el capote en los dos toros. En el primero bien a la verónica y en un quite por chicuelinas. Luego con la muleta dio tandas por ambos pitones que agradaron al público, entró a matar y agarró una estocada fenomenal. Petición de oreja que el presidente denegó, por lo cual recibió una bronca.

En el quinto de la tarde, un inválido, Tejela estuvo por encima del toro, que entre caída y caída consiguió darle algunos buenos naturales, manoletinas para calentar el ambiente y otra estocada fulminante. Esta vez el toro se fue al desolladero sin una oreja.

Manzanares no ha dicho nada en la bombonera, en su primero porque lo dejó masacrar en el único puyazo que le dieron al toro y en el sexto por la invalidez del animal y lo impracticable que se había puesto el ruedo. En definitiva después de una estocada caída en el tercero y otra hasta la bola en el sexto. Silencio y ovación es lo que se lleva Manzanares de Azpeitia y deja las dudas entre los aficionados, que, de momento, no han visto más que al hijo de otro torero, sin más meritos que el apellido.

Segunda de feria

Cuando a los toreros les puede el calor.

2ª de feria. Lleno en los tendidos en tarde de mucho calor. Toros de Torrealta. Bien presentada, sosos y blandos. Juan Diego: vuelta y ovación con saludos. El Cid: ovación con saludos y ovación con saludos. Alejandro Amaya: ovación con saludos y silencio. Se desmonteró en banderillas José Chacón.

Cuando los toros son gordos, cuando hace un bochorno de órdago, y los toreros están tan sosos como los toros, ocurre lo que muchas tardes: el aburrimiento se apodera de los tendidos, uno se distrae, en primer lugar, con la polvareda que levantan las peñas con el cava y la harina, más tarde, un faisán en el ruedo, después, un gallo y, por último, un conejo. Eso es lo que, al final, divierte un poco al público: ver cómo los areneros y los subalternos tratan de coger a los bichos.

De toreo, pues eso: muchos muletazos, “faenas” de pases y pases por ambos pitones pero sin enjundia, y sin transmitir la más mínima emoción a los tendidos.

Y hoy no se puede echar la culpa al piso de la plaza, ya que la comisión organizadora se lo ha trabajado de lo lindo toda la noche. Se notaba el esfuerzo realizado, aunque en algunos sitios todavía estaba algo blando.

Juan Diego dio, como decíamos, tandas por ambos pitones, mas sin demostrar nada de lo que atesora. Pinchazo hondo y media acabaron con el primero de la tarde. Vuelta al ruedo.

En el cuarto, más de lo mismo: muchas tandas por ambos pitones pero sin entregarse, ni toro, ni torero. Estocada caída acaba con el toro para salir el salmantino a recibir una ovación desde el tercio.

Del Cid puede contarse lo mismo que de Juan: toros sosones, empeño en dar series de muletazos, pero que no llegaban a los tendidos. Como es norma en este torero, mató mal. Tres pinchazos, aviso y una estocada hasta la bola terminó con el segundo mansote de la tarde. Saludó, el de Sevilla, desde el tercio.

En el quinto, más de lo mismo, salvo que El Cid estuvo porfión y por encima de la sosería del toro. Pinchazo, estocada trasera y aviso antes de descabellar. Vuelve a saludar desde el tercio.

Venía el Mejicano Alejandro Amaya con vitola de buen corte, aunque esto ocurre con casi todos los matadores de Méjico. Tienen un empaque que les diferencia de los españoles, aunque tampoco fue la tarde de Alejandro.

Su primero tuvo algo más de recorrido que los demás, pero soso también. Alejandro dio buenas tandas por ambos pitones. pinchazo y media finiquitaron al de Torrestrella. El diestro recogió una ovación desde el tercio.

El sexto fue un toro que en su borreguez iba y venía pero, paradójicamente, Amaya no quiso verlo después de darle un par de tandas con la derecha y otra por la izquierda rematando los muletazos por alto, incomprensiblemente se fue por la espada y dio muerte al toro un jabonero que podía habérsele sacado algo más de partido. Estocada efectiva. Silencio como expresión de los tendidos a la lidia del Mejicano.

En definitiva: tarde aburrida, calurosa y una gran fauna de animales en el ruedo.

El Cid volverá a torear mañana en sustitución de El Cordobés. Este último se ha caído del cartel. Los motivos oficiales son médicos, los extraoficiales parecen ser otros.


Tercera de feria

Por fin toros y.........lluvia.

Tercera corrida de los San Ignacios. Toros de San Martín, con hechuras, los tres primeros justos de cara y los otros tres bien presentados, de buen juego en general, destacando tercero y sexto, buenos, aplaudidos, complicado el cuarto. El Cid, vuelta y silencio. Cesar Jiménez, ovación con saludos y silencio. Salvador Vega, dos orejas y oreja. Se desmonteró El Chano en el segundo de la tarde. Francisco Javier Araujo fue cogido en el sexto. Casi lleno en los tendidos y lluvia refrescante a partir del tercero.

Por fin toros con movilidad, con ganas de pelea y en la mayoría de los casos superando a los toreros. Hoy nadie se ha aburrido en la Bombonera, a pesar de la lluvia casi nadie se ha movido de los tendidos, en el ruedo había toros en todos los sentidos de la palabra. Si bien hay que decirle al Sr. Chafik que no se puede traer una corrida tan desigual de cara.

Repetía El Cid en Azpeitia después de la baja de El Cordobés, con toros donde se puede ver su buen toreo. No ha defraudado a los aficionados, si bien es cierto que la faena de su primero, para un servidor de lo mejor de la tarde, el publico ni se enteró, quizás por eso porque era el primero. Toro noble y repetidor, El Cid le dio tandas por ambos pitones de verdadero enjundia, en el sitio adelantando los engaños y rematando para volver a ligar.

En total tres tandas por cada pitón donde destacaron los naturales de verdad. Media estocada trasera y tendida acabó con el toro. Se vieron algunos pañuelos pero no los suficientes como para que el presidente sacara el suyo. Vuelta al ruedo con El Cid un tanto contrariado por la injusticia de no recibir más premio a su buena labor.

El cuarto no dio muchas opciones al torero, un reservon, midiendo, parándose, hasta el punto de darle un par de sustos al torero Sevillano, aun y todo Manuel Jesús supo lidiarlo y poderle. Estocada hasta la bola y cuatro descabellos sirvieron para que las mulillas se llevaran al toro al desolladero. Para el torero, silencio.

El segundo, otro toro de mucho juego, noble, repetidor. Lo toreó Jiménez por los dos pitones de aquella manera. Nunca se entrego, siempre estuvo con precauciones, termino de rodillas en el centro del ruedo antes de pinchar al toro dos veces y recetarle media delantera. El publico de Azpeitia le obsequio con una ovación que el Madrileño correspondió desde el tercio.

En el quinto todavía estuvo mucho más cauto por el estado del ruedo, que ha estas alturas ya había caído bastante agua. Aun y todo, tuvo Cesar una buen toro para haberlo toreado, siempre se alivió. Un bajonazo y otra media tendida más un descabello, antes de que sonara un aviso, acabaron con el cárdeno. Los tendidos silenciaron la labor del matador.

Llegó el que parece ser que va ha revolucionar el arte del toreo, según algunos, yo no lo creo, Salvador Vega tuvo el mejor lote de la tarde, un extraordinario tercero que repetía y repetía por ambos pitones, ante unos muletazos con clase pero sin profundidad ni sitio, si es cierto que se pone muy bonito, si es cierto que por aquí tiene muchos amigos o seguidores, pero de ahí a torear va un abismo.

De todas forma los cierto es que por unas razones o por otras, el publico le pidió las dos orejas, y el presidente las concedió, a todas luces excesivas.

Le hecho ganas en el sexto, cuando podía haberse aliviado por el estado del albero, no quiso que se suspendiera la corrida y el Malagueño lidio otro buen toro, con las consabidas precauciones por el estado del suelo. El toro, muy codicioso, tomaba una y otra vez los engaños que le mostraba el matador, que estuvo por debajo de las condiciones del toro toda la faena. Vega entró a matar, agarró una buena estocada hasta la bola, que le sirvió para que le concedieran otra oreja.

En un gesto noble después de pasear el trofeo Salvador Vega saco a saludar al mayoral de la ganadería y los dos se fueron por la puerta grade de la Bombonera, dando así por finalizada la corrida y la feria de este año. Y si bien está lo que bien acaba, pues eso..........todos contentos.

 



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