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pasado 14 de julio fiesta nacional en Francia se celebro
una novillada en Bayona, los novillos eran de la Quinta
y el cartel, a priori no estaba mal, si tenemos en cuanta
lo que hay en el escalafón inferior, Salvador Cortés,
Morenito de Aranda y Eduardo Gallo.
No es intención comentar la novillada,
eso ya se ha hecho en otros portales y en otras medios
de comunicación. Si advertir que ni la novillada,
ni los novilleros fueron para echar cohetes, a pesar de
que Eduardo Gallo cortó una oreja. Pobre bagaje
para una tarde en la que tres novillos se podían
haber ido para el desolladero sin sus despojos, como diría
aquel, pero no por bravos si no por genio y por llegar
a la muleta con recorrido, precauciones de los novilleros
que se miran en el escalafón superior y cuando
tienen delante una novillada de este encaste todo son
precauciones. Uno no se imagina hace años a los
novilleros con ese aire de figuras, antaño se hubieran
ido por la puerta grande o con una paliza de órdago,
pero hubiera sido otra cosa.
El recorrido hasta Bayona desde Irún
es algo que, teniendo tiempo, se debe hacer por la carretera
nacional 10, es una de las sensaciones más relajantes
que uno puede experimentar. Mucha gente coge la autopista
y se planta en Bayona en quince o veinte minutos, como
tenia tiempo, o mejor dicho, hice por tenerlo, me fui
por la nacional como decía antes.
Cruce la bahía de Txingudi, por
toda la cornisa bordeando el mar Cantábrico, San
Juan de Luz, Biarriz y llegué a Bayona, con tiempo
suficiente para charlar un rato con los amigos, del tiempo,
de la novillada y de todas las cosas que no habíamos
hablado hacia un tiempo.
Nada más llegar te entregan una
serie de facsímil y propaganda de cuidada realización
y mejor información. Por supuesto que también
los carteles de las corridas de las localidades cercanas.
Pero lo que verdaderamente me sorprendió
fue un facsímil donde la Federación de Peñas
Taurinas de Francia, explica lo que es la corrida y como
deben comportarse los intervinientes en ella, y como debe
presentarse los toros, sobre todo en el apartado pitones.
Tengo que decir que esto no es nuevo,
quiero recordar que hace años ya lo daban a la
entrada de las plazas, pero sinceramente, con ese aire
que nos caracteriza a los aficionados sabelotodo, no le
había hecho demasiado caso. 
El otro día cuando lo recibí
me pareció una idea genial y de aplaudir. Ni que
decir tiene que está correctamente explicado y
con toda serie de detalles. Primero te explica como debe
ser la presentación de los toros, que significan
los números del costado, lo que debe pesar un toro
para una corrida o para una novillada. Los pitones como
se detecta si están manipulados o no, el tercio
de varas, donde se debe poner la puya, que es lo que no
tiene que hacer el picador.
Dentro del patio de caballos, sorprende
la cantidad de gente que siempre hay en esa plaza y me
aclararon que era por que en Francia, con la entrada,
tienes derecho a pasar al patio de caballos, no está
mal para los que le gusta el contacto con el taurineo,
o mirándolo desde el lado positivo, vivir más
el ambiente taurino, sobre todo para los que van por primera
vez.
Luego durante la novillada es como en
muchas plazas de España, pocos buenos aficionados
y la mayoría aplaudiendo lo de siempre, por ejemplo
un tercio de varas al primer novillo, que lo dejaron de
largo en el caballo, (lo mejor del tercio de varas la
cuadra de Bonijol todo un lujo de caballos toreros) cuando
la primera vara no iba, se defendió, se dolió
al castigo y salió zumbando del caballo, la segunda,
puesto de largo al caballo sobraba, ya que se vio que
era un manso, nos tuvimos que tragar un rato donde el
picador se veía impotente para que el toro fuera
al caballo. Bueno pues la mayor ovación de la tarde
para un manso, después de pasarnos más de
diez minutos, caballo para acá caballo para allá.

A pesar del facsímil de la asociación de
aficionados, salieron al ruedo varios novillos con los
pitones como brochas y no pitaron ni a uno.
Aplaudieron en el arrastre a un manso
con genio como el segundo, que tenia menos de bravo que
una cabra y silenciaron la labor de Morenito de Aranda
que se la jugo con el novillo, un autentico toro y además
un regalito, una prenda vamos.
Cal y arena de una plaza francesa que
saben apreciar unas cosas pero en otras son igual que
en España, sorprende los silencios de las faenas,
donde nadie corrige el pico, el fuera de cacho, el medio
pase, el destoreo en definitiva.
Si bien cuidan mucho mas al toro valoran
más todos los tercios y sobre todo que allí
no se puede lidiar de cualquier forma.
Hay una diferencia clara, por lo menos
lo que se nota en la plaza, para ellos no es una fiesta,
es algo más, por eso se respeta más al toro,
como norma general, que siempre tiene excepciones, y son
mas toristas que toreristas.
La idea del facsímil simplemente
genial, sobre todo para los que desconocen el espectáculo
y van por primera vez.
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