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permito, tratante, ganadero o lo que sea, dirigirme a
Usted en esta carta abierta, para expresarle mi opinión
sobre sus declaraciones en una revista taurina (es decir
de las que mantienen ustedes) y que normalmente no compro,
por no dar ha ganar dinero a quien me desinforma, donde
querido tratante o ganadero a la pregunta de lo que significo
Navalón al comienzo de su carrera, se va por los
cerros de Úbeda y saca a colación a otro
critico que como sabemos todos los aficionados, que no
tenia ni repajolera idea de toros, formaba parte del taurineo
y por consiguiente no quería ver los toros de Escudero
Calvo ni en pintura, por ser alimañas y no toros
bravos.
Pero usted como buen tratante, sabiendo
que hacia daño a la persona que fue fundamental
en su carrera de pasar de tratante a ganadero y que ahora
normalmente denuncia la forma en que lleva la ganadería,
eso no se lo perdona y tienen la bajeza moral de no reconocer
a D. Alfonso Navalón lo que hizo por usted.
Pero es que además, se alía
en esa entrevista con el taurineo más bastardo,
para menospreciar a los toreros que le torean las corridas,
poniéndose del lado de los figurines. Esta bien
hombre, sobre todo porque los que venimos diciendo que
usted y sus toros no son lo que eran, nos cargamos de
razón con tan silenciosas manifestaciones. Podia
Usted haber sido bravo y haber hechado la "pata alante",
pero no, ha demostrado que es un manso.
Que sepa que para mí, representa
en estos momentos a lo peor del taurineo, ahí están
sus casos de presunto afeitado, lo de sobreherrado, que
tambien habla en la entrevista, no seleccionar nada, el
todo vale y ahora para mas inri, el desprecio hacia Alfonso
Navalón, cuando usted sabe como muchos aficionados
que le arreglo las primeras conferencias, donde cobraba
una buena pasta y se promocionaba. Alfonso le oriento
en la ganadería, estaba con usted en los tentaderos
y en cierta ocasión, hablo con determinado Sr.
al que usted le debía dinero, evitó que
le embargaran y pudo seguir adelante.
Todos sabemos que el Cordobés y
Palomo no le torearon la corrida famosa en Madrid porque
era un farol. Sin embargo fue Alfonso, el que hablo con
la empresa para ponerlo en San Isidro, ya que esta no
quería contratarlo.
Ahora resulta que Alfonso no significo
nada para usted, vaya hombre. Como cambian las cosas,
está mal que usted lo deje tirado cuando más
falta le ha hecho, está mal que no haya podido
contar con su apoyo en los últimos años,
cuando más leña le han dado, pero encima
no sea barriobajero, usted y muchos aficionados sabemos
que si esta ahí en gran medida y más que
a nadie se lo debe a D. Alfonso Navalón Grandes.
Gracias a Alfonso Navalón usted
pasó de ser tratante a ganadero. En el camino se
separó de su mujer, de los amigos que más
le habían apoyado, menos mal que ella si sigue
respetando y apreciando a D. Alfonso Navalón, porque
sabe muy bien lo que significo en el comienzo de la ganadería.
No se equivoque, en estos momentos el
mejor encaste, el que está en mejor momento, el
que lleva la emoción a las plazas, el que desenmascara
a las falsas figuras, es el de Saltillo-Santacoloma, sin
duda, pero a usted ya hace mucho que se le acabó
el crédito de muchos aficionados, lo que pasa es
que una y otra vez el taurineo, del que forma parte, justifican
tarde tras tarde el meter alguna corrida suya, para engañar
a parte de la afición, con el rollo de que meten
una de Victorino, prueba palpable de que está usted
más que nadie dentro del sistema y sus toros los
torea cualquier figurín de moda. Ahí está
el veto a algunos.
Más que menospreciar a Alfonso,
debería usted estarle agradecido (se acuerda del
refrán, de bien nacidos es ser agradecidos? O lo
que es lo mismo mal nacido el que no es agradecido, puses
eso) y ya que habla tan claro y tan alto, como dicen algunos,
en alguna ocasión no engañara a esos supuestos
aficionados, por los que dice que trabaja, dijera y reconociera
lo que ha significado para usted el gran crítico,
y si ahora Alfonso le canta las verdades, no se equivoque
es porque tienen toda la razón, como casi siempre.
Usted sabe que no hay afición,
que somos monigotes manejados por el taurineo y por eso
su postura chulesca despreciable y barriobajera, porque
somos muy poquitos los que si tenemos claras las cosas,
quien y quienes viven para el toro y no del toro y Usted,
tratante, ganadero, playboy de pueblo, o lo que sea, es
de los que viven del toro.
Y no critico que tenga que mirar por sus
intereses para poder pasearse por las ciudades del Estado,
incluidos los muchos viajes que hace a Donosti y sus alrededores,
entre mozas lozanas a las que le triplica la edad, cada
uno madura cuando puede, no cuando quiere, y mantener
ese ritmo de vida cuesta mucho dinero, para que alguien
le ponga en peligro su chollo, pero no nos engañe
ni nos cuente mentiras. Insisto que muchos si sabemos
de qué va esto y aunque otros quieran dejarse engañar,
o no ver lo que hay, para poder ir a su ganadería,
que como un ganaduros más la han convertido en
centros de marketing directo, o que les pague los cubatas,
a mí, que no bebo y tengo las puertas abiertas
de muchos ganaderos de verdad, no me cuente milongas y
falsas historias.
Y acuérdese que en Salamanca hay
una persona que lo puso donde está, incluido en
dinero, mientras usted se pasea por media España
en plan de señorito, a D. Alfonso Navalón
lo tienen acallado gente como Usted, entre otras razones
por haber defendido sus toros, aunque eso sí, con
el respeto y el cariño de algunos aficionados que
vivimos para el toro y no del toro, cosa que usted nunca
podrá tener, ni el respeto ni el cariño,
aunque nada más sea de unos pocos.
Esta es la opinión de un aficionado
que últimamente cuando ve una corrida suya se siente
estafado al más puro estilo del taurineo, pero
nunca pensó que fuera usted capaz también
de pegar puñaladas traperas.
Ya sabe, no se puede engañara a
todo el mundo.
Juan Antonio Hernández
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