¿PARA CUANDO UNA FERIA INTERESANTE?

Análisis de los carteles de Semana Grande.

Imagino que cuando un empresario se pone frente a su espada de Damocles los sudores tienen que ser importantes. La duda siempre en la cabeza, pero la respuesta, en la mesa. ¿Una feria interesante que apueste por el espectáculo? O ¿Una feria con nombres pero sin toro ni espectáculo que nos llene los bolsillos?. La balanza taurina siempre cae del lado del dinero, por lo que las dudas se disipan al momento: sin duda alguna, la apuesta es clara a favor de las ferias de aluvión con carteles reiterativos, con la indignidad que supone transigir a las imposiciones de las figuras y dejar de lado la humilde (pero no por eso menos válida) opinión de los aficionados.

En ningún momento diré que para nada debe de contar el gusto de esa masa de gente que se mueve por impulso y que acude a la plaza por el mero hecho de hacerlo, de quedar bien o de pavonearse por los tendidos. Pero lo que siempre diré y reiteraré es que no por que sean más, tienen más razones o más derechos, no por el mero hecho de ser aficionados nosotros debemos de soportar el más absoluto de los silencios. Señores, la afición no solo merece un respeto, merece ser escuchada, respetada y ante todo y sobre todo complacida.

Lo cierto es que esta feria no se diferencia en absoluto de las demás, y no por ello se debe caer en ese absurdo conformismo que acecha al público. Se está cayendo en la dinámica de la reiteración, de los carteles de oficio para confeccionar las ferias, y eso, amigos míos no deja de ser un demérito que les deshonra no solo como empresarios sino como aficionados que se les supone. No hay ninguna distinción entre las ferias, todas son iguales, porque todos los empresarios persiguen lo mismo sin prestar atención al espectáculo.

Si fuera cierto que no hay más cera que la que arde les podríamos justificar en cierta medida, pero desde luego, y tras las primeras ferias del año se pone de manifiesta que el circuito está cerrado a cal y canto por obra y gracia de todo el entramado taurino.

¿Se podría haber confeccionado una feria más interesante en cuanto al toro? Sin ningún lugar a dudas SÍ. Sí porque hay donde escoger, sí porque la gama de encastes permite una mayor variedad y sí porque la inclusión de ciertos hierros además de oler a pura imposición no garantizan ni un mínimo de emoción en el espectáculo. Jamás me explicaré la reiterada incursión de Alcurrucén en los carteles, como tampoco me parece correcta la incursión de hierros como El Torero, Las Ramblas o Ana María Bohórquez.

Con todo esto no quiero decir que me posiciones en contra de encastes como Núñez o Domeqc, al contrario, apuesto por ellos, y por ello me hubiese gustado ver en Illumbe hierros como Fuente Ymbro, El Ventorrillo, Torrestrella o Cebada Gago.

Ciertamente, jamás entenderé el escasísimo rendimiento que se obtiene de nuestra cercanía con el país vecino, a sabiendas de su razonada y exitosa apuesta torista. Empresarialmente supone un error de base, taurinamente supone una falta de tacto incalificable y, honestamente, supone dar la espalda a los aficionados (tanto de aquí como de allí) y a la emoción de un espectáculo que no es nada sin el toro.

San Isidro ha dejado trazos positivos de ganaderías en extraordinario momento. ¿Porqué no una corrida de Cuadri, o del Conde de la Corte, o de Adolfo Martín, o de José Escolar, o de Baltasar Ibán, o de..........?

Es lo que tiene acartelar por decreto a estas figuras de la oficina, a estos funcionarios del toreo, es lo que tiene y no hay más vueltas que dar, por eso deberíamos de iniciar esa reflexión para dar cuenta de que hay vida más allá de su egolatría, de su narcisismo, de su autoritarismo......Llevan años sin dar un palo al agua en nuestro coso, y sin embargo todos los años se les repite dos tarde. ¿Por qué?

Veo como positivas las incursiones de Eduardo Gallo (que tomará la alternativa), de Cortés, de Tejela o Serafín Marín, y las valoro así porque pienso que habrá que darles un mínimo de crédito, un crédito con caducidad a expensas de lo que hagan en la feria.

Me alegra el regreso de Rincón....Pero me duele que se incluyan a toreros que llevan mucho tiempo riéndose a la cara de nosotros. No entiendo porqué se repite a la santísima trinidad de las figuras, porque ni Ponce, ni El Juli ni Jiménez van a dar a la fiesta lo que necesita: frescura, ilusión, ambición, espectáculo....Y TOREO!!!!!!

Injustificable a todas luces la incursión de Finito (hay que arreglar tensiones después del desaire del año pasado?), injustificable ese mano a mano con Ponce y con el espestáculo de Pablo Hermoso robándonos dos toros de lidia a pié (¿Caballos? El primer día de feria, pero pónganlo con Cartagena, o con Alvaro Montes, o con Bohórquez.......)

Aquí hay toreros que no han hecho ningún mérito para ser incluidos, explíquenme si no que carajo pinta Dávila Miura en esta feria.

Después de lo visto y lo vivido me parece que bastante más mérito tienen algunos toreros a los que no los se les debe dar una oportunidad, sino que se les debe apreciar lo que llevan dentro. Dejen en casa a las figuras, al Fandi, a Salvador Vega a ese fantoche, burda bailarina que quiere ir de artista que se llama Javier Conde a Finito........y hagan un hueco al toreo en las manos de El Cid (al que le podrían haber dado dos tardes), a Encabo, a Leandro Marcos (que estuvo soberbio con la de Cuadri en Sevilla) a Sergio Martínez y Curro Díaz (indudablemente muy por encima de las figuras en San Isidro).

¿Saben que llevamos ocho años con esta plaza y se nos sigue privando del espectáculo de la lidia y la torería de manos de un maestro de la talla de Esplá?.

Ahora bien, si hay algo que resulta intolerable es la baja de Fernando Robleño en la feria. Por dignidad, por vergüenza torera, por ganas, por haber sido el interprete de la mejor faena de la pasada feria, por juventud, porque hace falta, porque se le quiere.......

Me importan un carajo sus rencillas, cuando se habla de torear no hay razones ni negocios que deban privar a este chaval de venir a Donosti.

Esta feria es una más, una vulgar feria más, una feria de esas que se montan en cualquier ciudad y que sirven para gastar el papel y cargar de razones a los que pensamos que semejantes gestiones son un retroceso para el toreo, para los que pensamos que esta fiesta sin el toro y sin la dignidad y la verdad del toreo es una pantomima vestida de circo a la que dan aliento mientras ahogan a la fiesta de verdad.

Será difícil hacer afición sin ofrecer espectáculo, pero ahí tienen su particular espada de Damocles: luchar por la dignidad del espectáculo, por la emoción y por la integridad y la pureza o seguir la estela que imponen estas figuras de trapo que únicamente persiguen llenarse los bolsillos y reírse de la gente. Yo, como aficionado lo tengo demasiado claro, ustedes ya veo que apuestan por lo de siempre, que tengan mucha suerte.

Eneko Andueza.


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