Los Trincones emprenden su campaña anual contra los toros.

No hacen falta los antitaurinos, los secretarios del Taurineo cumplen mejor papel.

Juan Antonio Hernández

San Isidro, y a pesar de muchos, marca las diferencias en cuanto al estado de la fiesta en el mundo. Marca las diferencias en cuanto a como está la cabaña brava, Como están los figurines(ya que hoy en día no hay ni una sola figura del toreo, por mucho que se empeñen algunos) marca como está el panorama de los plumillas y escribidores al servicio del taurineo, esto sobre todo.

Después de un invierno de reuniones para la regeneración del toreo, se vio que les fue imposible obtener un mínimo de credibilidad entre los verdaderos demandantes de la regeneración que son los aficionados. Pero sus reuniones si dan frutos, y sirven una vez más para unificar criterios para la temporada que se avecina.

En Madrid ponen en marcha la campaña gestada durante todo el invierno, ya que en verano entre corrida y corrida, comilona y comilona, adulación de ciertos neoaficionados, solo les queda tiempo para la fiesta el cachondeo y escribir o hablar echando pestes de los buenos aficionados, y en defensa de sus bastardos intereses.

Ni uno solo se ha tapado en Madrid, ya que es el mejor escaparate para poder insultar y desprestigiar a la afición, hasta el punto de que cuando vayan por las plazas de provincia, los aduladores y chupadores de cámara siguen sus dictados y arremeten también contra los buenos aficionados.

Empezamos con el palabrero y su tendido, arreando estopa contra los toros como siempre, ni un calificativo para los toreros. El Fenicio y su corte de lameculos también, hasta el punto de sacar en antena aun nuevo rico que pretendió hacer negocio hasta con el equipo de la ciudad y que dirige sus empresas con consejos de administración llenos de sectas, se ha permitido el lujo de enmierdar un cuadernillo que era la admiración de todo buen aficionado. Bueno pues el estomago agradecido del Fenicio, sacó al amo para consolidar su engaño en ese cuadernillo, le vende la misma burra que ya ha vendido en la SER, eso si, como lo saca en la tele al Amo no le importa, el “nuevo rico” dice ante las cámaras que, desde que está el Fenicio el cuadernillo ha ganado mucho, si en mierda............... se ha convertido en el cuadernillo de los más robameriendas.

El engominao en su mundochoto, parece ser que no le basta con las tonterías de la TV, y para regenerar la fiesta se pone a insultar a los que en principio tiene que informar, es decir a los aficionados, esto no es nuevo, ya el director de 6tontos6, le marcó el camino a principios de año, hasta el punto que lo echaron de San Sebastián, o mejor dicho, venia a presentar un libro y por sus insultos cancelaron la presentación. Bueno pues el engominao sigue su programa de regeneración de la fiesta, insultando a los pocos buenos aficionados de Madrid, para a ver si así dejan de ir a la plaza y solo se ven claveles aduladores.

Pero hasta el último mono de la baraja, una maricona que lleva trincando y trincando años por esos ruedos de España, mercenario de la información más rastrera, arrinconado en periódicos digitales de mínima lectura, siguiendo el patrón de sus compañeros, sigue insultando a los aficionados. La Lirio, bien es verdad que solo engaña ya a los de la foto, como decía antes, ya la conocen de sobra, pero pone su granito de arena para que la regeneración sea más pronto que tarde.

Podríamos seguir con toda la corte de vendidos y estómagos agradecidos que pululan por entre la mierda del taurineo pero ¿para qué?. Ellos si van a campar a sus anchas por esas plazas de España y del mundo sin que los honestos sufridos y buenos aficionados les molesten para nada. Porque saben que, encima, los llamaran a algunas tertulias, trincando también de algunas peñas. Seguirán yendo a las plazas sin pagar un duro con el consentimiento de empresarios y se sentaran, no para informar de lo que ocurre, si no para al día siguiente insultar y menospreciar a los aficionados. Como los aficionados estamos acostumbrados a que, tarde tras tarde, nos insulten en la plaza, callaremos y no les insultaremos o les partiremos la cara, porque tenemos mas educación y más señorío que ellos.

No merece la pena discutir con ellos de las faenas que se ven en las plazas, porque encima de no querer aprender, no les interesa, les da exactamente igual lo que esté ocurriendo y cuanta gente lo estemos viendo o leyendo, para ellos lo importante es la mierda que meten, y lo que les va ha reportar esas comentarios o crónicas, lo demás les importa un pito, bueno mejor dicho, menos los buenos aficionados que les tocan las pelotas y los dejan con el culo al aire.

Don dinero que a caballo pasea entre los olivos...........................


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