| La
nobleza es bravura porque es la fijeza del toro ante el
engaño.
Uno está harto de leer a la mayoría
de los críticos decir esta falsa verdad, solo con
el fin de justificar el descastamiento, la borreguez,
en definitiva, el toro artista que quieren imponer, o
mejor dicho han impuesto ya. Y digo falsa verdad porque
si bien, el toro ha cumplido en el caballo, es decir si
es bravo en el primer tercio y no se raja en los otros
de la lidia, sí se puede hacer esta afirmación,
pero nunca sin que en el caballo haya sido bravo.
La nobleza en un toro bravo es una cualidad,
pero como tal se puede dar en un bravo o en un manso.
Y estamos artos de ver en las plazas estas cualidades
y ni que decir tiene en las ganadería. Es decir
la nobleza se puede dar hasta en una vaca lechera.
El taurineo y sus críticos meten
en el saco un sin fin de cualidades, como decía
antes, para justificar a los pegapases con toros artistas,
porque incluso tampoco la fijeza de un toro es sinonimo
de bravura, si nos damos cuenta en la frase publicada
esta semana en una revista especializada "La nobleza
es bravura porque es la fijeza del toro ante el engaño"
mezcla interesadamente tres conceptos que se pueden dar
o no, en un toro bravo, tanto en grupo o por separado.
Por mucho que intenten confundir a los
pocos nuevos aficionados que pueden ir a una plaza en
estos momentos, para justificar lo que ellos denominan
el toro artista es decir, carretón, sin casta,
cómodo para los figurines, para cualquier aficionado
mínimamente conocedor del toro eso se denomina
"perritoro". Porque el toro artista seguirá
siendo ahora y siempre el toro bravo con sus dificultades
y sobre todo con su emoción, cosa que le han quitado
al igual que la bravura.
Si alguien sale cualquier mañana
a cualquiera de nuestros parques de nuestras ciudades
verán cientos de animales prisioneros de sus dueños.
Ensuciando nuestras calles y haciendo lo que el amo dice.
La mayoría de ellos les tiran palos
saltan juegan mientras alivian su cuerpo, después
de doce o catorce horas metidos en un piso, torturándolos
hasta que por la mañana el amo o el ama, los saca
a hacer las cosas que estando libres harían cuando
les diera la gana, entre ellas correr cazar o cualquier
otra propia de su especie.
En muchas ocasiones, en las horas de asueto
predeterminadas por el amo, se pone a jugar con él
cogiendo un trapo y haciéndolo ir y venir a semejanza
de un toro. El perro contento y feliz va y vine sin cansarse
detrás del trapo, en ningún momento molesta
al dueño, en ningún momento le mete un mordisco
para quitarle el engaño, es decir es un perro noble.
Nadie en su sano juicio diría que es un perro bravo.
Puede ser dócil, noble, fiel, pero nunca será
un perro bravo por muchos mantazos que le de el amo.
La única manera de saber la bravura
de un toro es midiéndolo en el caballo, en el resto
de la lidia saldrán otras cualidades que lleva
esa bravura, pero bravo solo se sabrá en el caballo.
Es el único momento donde se puede medir la bravura,
es cuando se le castiga. En otras épocas de la
historia estaba la posibilidad de la muleta, porque se
le dominaba, se le podía, de alguna manera podía
medirse parte de esa bravura, es más, muchos toros
bravos en el caballo, cuando llegaban a la muleta se rajaban,
incluso después de que habían matado varios
caballos. En estos momentos que al toro no se le puede,
donde al toro no se le obliga, en definitiva donde no
se le castiga, no hay posibilidad de decir si un toro
es bravo o no.
Ningún ganadero ha eliminado en
sus tentaderos el caballo, hasta los ganaduros del perritoro,
siguen en mayor o menor medida, midiendo la bravura en
el caballo, hacen ir a la vaca tres o cuatro veces como
mínimo al caballo, no digamos de los machos que
van a dejar para sementales.
Ahora ocurre un dato curioso, cuando los
ganaderos siguen midiendo la bravura en el caballo, resulta
que en las plazas se a eliminado este tercio, unas veces
por masacrar al toro y otras porque es un invalido, ahora
la suerte de picar se a convertido en un simulacro, entonces
¿como puede haber críticos que pontifiquen
que un toro es bravo sin haber sido picado?¿Cómo
pueden decir si tal toro o tal corrida ha sido brava?
Engañar y mentir a favor del taurineo, potenciar
la nobleza de los mansos, del toro que no de problemas
en su lidia para los figurines del papel cuché,
de los figurines que no saben lidiar.
Hace unos días se lidió
en Illumbe una mansada carretona de José Miguel
Arroyo, ni uno solo peleo en el caballo, haciendo los
picadores un simulacro de la suerte. Incomprensiblemente
fueron tres novillos aplaudidos en el arrastre, bueno
pues hubo plumillas que dijeron que la novillada había
sido brava.
Cuando un toro sin picar va y viene, se
le dan cuatrocientos mantazos, no se puede hablar de un
toro bravo, eso es un perritoro.
Para terminar traigo un texto del maestro
Gregorio Corrochano que en una de sus crónicas
en el año 1929 decía lo siguiente:
La bravura no siempre va acompañada
de la nobleza, porque la obligación del ganadero
es conservar lo que este animal tiene de fiera. La docilidad
incumbe conseguirla al torero, con el dominio, porque
hay dos clases de toros nada más: el bravo que
se crece frente al castigo, y el manso, que se acobarda.
A lo dicho, siempre justificando los plumillas
lo injustificable.
|