¿Novilladas en Illumbe?

   Silencio e incomunicación una vez mas en torno a al ciclo de novilladas en San Sebastián. ¿Será esto lo que se llama una buena promoción del producto?

Es increíble el tema de las novilladas en Donosti, desde el primer año que se celebraron toda la afición de Guipúzcoa se volcó con el ciclo, incluso vinieron aficionados de otras provincias en determinadas fechas, sin hablar de los franceses que casi todas las tardes cruzaban la frontera para abrir la temporada.

Año tras año la empresa ha ido haciendo lo posible para que el ciclo se fuera diluyendo sin darle la posibilidad de que se asentaran y se consolidaran.

El cuento de que no se ganaba dinero no se lo cree nadie, ya que los primeros años se rozó el lleno en algunas tardes, pero vinieron las desavenencias con los patrocinadores, sobre todo por el tema de los derechos de Televisión donde la empresa creía que le correspondían a ella, cargándole los gastos a Tauromex y quedándose con los dineros de la tele. Otro año quitaron el jurado porque había desavenencias, cuando la realidad es que era un jurado independiente y entonces se quedaba mal con muchos ponedores o apoderados, si su novilleros no entraban en la final.

Poco a poco, insisto, lo que la afición apoyaba como lo más importante de la temporada taurina en San Sebastián, la empresa iba perdiendo el interés, hasta llegar al año pasado en el que con motivo de coger la plaza de Zaragoza pasaron a dividir el encuentro entre la ciudad del Ebro y San Sebastián, esto a supuesto el estoconazo final para un ciclo que se pretendía que fuera importante dentro del panorama taurino. El aficionado sintió esto como un desprecio hacia la afición Donostiarra, ya que se hacia por intereses económicos exclusivamente, llevando las novilladas a Zaragoza cumplían con el pliego de condiciones de la Diputación maña.

El argumento de que en la plaza, el año pasado y alguno anterior, no se ganaba dinero, no sirve por varios motivos, uno fundamental no es verdad y lo razono. En todos los días de novilladas dicen que había un tercio de plaza y que ni tan siquiera se cubría la mitad del aforo. Pues bien un tercio de aforo en Illumbe supone 4.000 localidades, pero vayamos más allá, vamos ha aceptar que solo se cubra un cuarto del aforo, un cuarto de aforo en nuestra plaza suponen 3.000 espectadores díganme cuantas corridas de toros se celebran en España con mucho menos de aforo de 3.000 localidades pero es que aquí encima estamos hablando de novilladas que son mucho mas baratas de organizar.

Pues bien, la rumorologia dice que este año, ya no es que se divida el ciclo entre Zaragoza y San Sebastián, es que se va ha dividir entre dos ciudades más Logroño y Bilbao, también por razones económicas.

Dicen las malas lenguas, o las buenas depende, que los Chopera le han pedido mas dinero a la Junta Administrativa de la plaza y estos para concedérselo les obligan ha dar novilladas. Con lo cual tiene sentido y la rumorologia pocas veces se equivoca. Que nos importa la afición de San Sebastián si lo importante es engordar la cuenta corriente. El batiburrillo que han preparado por cobrar más en Bilbao.

En definitiva otra vuelta de tuerca por motivos económicos para terminar no haciendo ninguna novillada en Illumbe. Porque no es lo mismo que te programes un mes los sábados, que a salto de mata, dejes dos para ir a ver una novillada.

Por otro lado se supone que o una de dos: o repetimos en las cuatro plazas los mismos novilleros, es decir los que más pongan, porque el escalafón no esta muy sobrado de chavales con tirón, o los carteles no tendrán ningún atractivo, ocho novilladas quiere decir que tienen que coger a 24 novilleros, cuando estamos hablando que en estos momentos el único que puede atraer a gente a la plaza es el nieto del torero periodista, Posada, por aquello de la publicidad que le están dando los periodistas oficiales del taurineo.

El mirar por la Fiesta seria que independiente de lo que se realice en San Sebastián, organizaran en las otras plazas lo que tuvieran que organizar sin necesidad de quitar de ninguna para poner en otras. Para cumplir con el pliego de Zaragoza, para cobrar más en Bilbao y para cumplir con la afición de Logroño no destrocen San Sebastián, no desnuden un santo para vestir tres.

Me acuerdo en estos momentos de las frases que se suelen oír en algunos callejones y despachos ¿quien es el reventador de la fiesta? ¿quines son los que están acabando con ella?

En definitiva que una vez más San Sebastián se devalúa en lo taurino.


 

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