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Leyendo el articulo de Juan Cruz Gastón
donde refleja claramente lo que está siendo San
Isidro, pensaba en la razón que tiene, sobre todo
cuando habla de la decepción que producen los Gallos,
los Vegas, los Jiménez etc, aunque algunos lo llevamos
diciendo mucho tiempo.
Pero sinceramente, a mi una de las mayores
decepciones es la de Javier Valverde, entre otras porque,
los anteriormente citados y muchos más, no torean
nada, por más que los quieran elevar a la categoría
de jóvenes figuras, los que manejan las riendas
dentro del taurineo. Ninguno torea un pimiento y ha quedado
demostrado en este San Isidro, porque todos, absolutamente
todos, han tenido toros para haber reventado la puerta
grande de las Ventas, pero por su incompetencia, por su
falta de profesionalidad y de agallas, se han ido de vació
de la Feria mas importante del mundo. Eso si, llévenlos
a Córdoba, Valencia, Granada y todas las plazas
donde se torea el novillo toro humanizado y todos ellos
saldrán, sin torear, por las puertas grandes, lo
necesario para que los apoderados los saquen en las revistas
afines, después de pagar por las portadas trescientas
o cuatrocientas mil pesetas, de las de antes, en concepto
de propaganda. Claro está que es lo que hacen los
figuras del escalafón, exactamente lo mismo, evadirse
de Madrid sin torear y recorrer todas las plazas de España
destoreando y cortando despojos sin ton ni son.
Pero sinceramente la mayor decepción,
como decía antes, me la ha producido Javier Valverde,
entre otras rozones porque hace dos años toreaba
lo que fuera y lo hacia como nadie. No es de recibo que
después de tres San Isidros, o cuatro depende como
se mire y después de haber ganado un prestigio
merecido, en los dos primeros, uno como novillero y otro
como matador, haya pegado dos petardos, porque por mucho
que algunos quieran taparlos, ha tenido toros para haberse
ido de Madrid con la carrera solucionada. Claro que
"tranquilo Javi, no pasa nada", como te
suelen gritar desde el callejón.
La Primera vez que vi torear a Javier
fue en el zapato de oro de Arnedo de novillero, realizo
una de las mejores faenas que se han podido ver en la
feria de la ciudad de Arnedo en su historia. Lidiaban
un corrida de Adelaida Rodríguez, creo recordar,
y le dio sopas con hondas a Luis Vilches, Cierto es que
el ganador del zapato de oro fue este ultimo, pero no
por torear mejor que el charro, ni mucho menos, se lo
llevo por otros intereses. Pero a lo que vamos, dejó
a todo el mundo boquiabierto hasta el punto que se le
abrieron las puertas de las mejores plazas, al año
siguiente.
Una de esas puertas fue la de Illumbe,
en el encuentro mundial de novilleros donde fue incluido
en la corrida de la Quinta con el entonces cabeza del
escalafón Abrahán Barragán, al que
Javier mandó para casa, de lo bien que estuvo con
los novillos. Mató mal y se le fueron los trofeos,
pero dio las dos vueltas al ruedo más importantes
que se han dado en Illumbe. Volvió a torear tres
tarde más, ya que se metió en las dos semifinales
y en la final, alzándose con el triunfo del encuentro,
sin haber cortado nada más que una oreja, pero
sus faenas fueron un tachado de virtudes, de toreo de
verdad, sobrio y sin tonterías.
Salió revalorizado de San Sebastián
y ya iban dos éxitos importantísimos, fue
a San Isidro donde también dejo el pabellón
en un altísimo nivel, al igual que en Sevilla que
cortó una oreja y en todas aquellas plazas que
toreaba, todas de importancia por los buenos oficios de
un hombre clave a sus comienzos, José Maria Cerezo,
un señor, nunca se ha llevado a un novillero en
los últimos tiempos como lo ha hecho José
Maria con Javier, hasta el punto que en esta época
de ponedores, Javier nunca puso un duro, llegando a cobrar
ese primer año después de gastos, más
de quince millones de pesetas.
El segundo año de novillero, volvió
a comenzar de la misma manera. Triunfador en Illumbe y
éxitos en los sitios donde iba. Pero nuestro gozo
en un pozo, se empiezan con los rumores, por aquel entonces
un hermano iba con él de mozo de espadas y ya saben
aquello de que, para hacer un buen torero mejor que sea
huérfano,
Aun y todo se presentó la oportunidad
de tomar la alternativa y Javier, que había hecho
dos compañas como novillero extraordinarias, estaba
capacitado para pasar al escalafón superior, sus
faenas iban dejando huella por donde pasaba. Se doctoró
en Salamanca el 21 de Junio de 2002, con toros malísimos
de Bañuelos, no pudo la terna hacer absolutamente
nada con los seis inválidos que mandaron del frío.
Luego, siguió en las mejores ferias
y los mejores carteles, estuvo prácticamente metido
en todas las grandes y en casi todas las plazas de primera,
dejándose marchar toros carretones en todas ellas.
Empezó por la televisada de Asprona en Albacete,
luego en Santander, también televisada y toda España
veía que tenia maneras pero ya no era la frescura
y las ganas de cuando estaba de novillero, la primera
campaña la realizó como he dicho antes en
todas las grandes ferias, colocado como nadie hasta ahora
había ido en los últimos años, Javier
no daba la talla, desde el callejón tenia dos voces,
una la cualificada y la sensata y otra la de la familia,
que debería haberse quedado en casa. "Tranquilo
Javi no pasa nada"
Y si que pasa, claro que pasa y lo que
tenia que pasar pasó. Después de haber estado
el año anterior, en todas las grandes ferias, con
los mejores compañeros y los toros artistas y carretones,
llegó el 2003 donde el crédito se había
acabado y tuvo que torear en todas las ferias importantes,
eso si, por los magistrales buenos oficios de Cerezo su
apoderado, pero corridas un poco más complicadas.
Tampoco dio la talla, recuerdo Pamplona donde se dejo
ir un buen toro de Adolfo, en Illumbe con la Tv. toros
de Alcurrucen y todo a su favor, después de la
bronca de toda la plaza al presidente, estaban deseando
dar hasta el rabo, él no estaba por la labor y
empezaba ha hacer más caso a los de afuera que
a su apoderado, empezaban los rumores que estaban tocando
todas las puertas habidas y por haber para cambiar de
apoderado.
Es la triste cara de la fiesta, cuando
alguien está llevado extraordinariamente y se mete
algún miembro de la familia, asesorada por cuatro
impresentables, a la persona que la había llevado
como hacia mucho tiempo no se llevaba a un novillero,
le estaban haciendo la cama.
No lo quería nadie y como ultimo
recurso y después de haber despotricado en innumerables
ocasiones contra ellos, porque no lo ponían en
las plazas de la provincia que llevaban, se decidió
por los que actualmente lo llevan y que antes eran unos
...........
El año pasado no entró en
las grandes ferias de primera, salvo en alguna, solo por
las plazas de la región y en los pueblos, en las
de algo de categoría ha tenido que lidiar corridas
mucho mas duras que las que tareaba en su anterior etapa.
Mientras tanto dando cancha y ablando
de no se que éxitos ¿alguien se acuerda
de algún éxito el año pasado? y que
son por el equipo que tiene ahora. Lo único cierto
es que ahora torea mucho menos, en plazas de menos categoría,
con toros más complicados y sin ponerse, ni torear
como antes. Eso es lo único cierto. Pero "tranquilo
Javi no pasa nada"
Llegamos al San Isidro del 2005, incluido
en dos tardes por la relación de sus apoderados
con los nuevos gestores de la plaza y por la relación
de estos con Salamanca, llega la decepción definitiva.
En la primera corrida con toros de la
Cardenilla, donde no paso de aguantar, a los dos de su
lote, sin lidiar y ni mucho menos torear, lo que le supuso
que los voceros tuvieran suficiente para mantenerle un
poco arriba, a sabiendas de que había defraudado
una tarde más.
Pero donde ya ha rematado su nueva etapa,
es en la corrida de Guardiola, donde se ha dejado ir dos
toros de puerta grande.
Tristeza y decepción en este San
Isidro que ha dejado claro, lo que ha representado para
Valverde el nuevo equipo. Una de las esperanzas de los
últimos años para los aficionados, con un
toreo de verdad, sobrio, castellano, sin florituras, se
ha esfumado por una mala decisión. El nuevo rumbo
de su carrera que a bombo y platillo pregonó cuando
dejó a José Mari Cerezo, ha sido para peor
en todos los sentidos, incluido el económico.
Echamos de menos la gestión y la
sinceridad de José Maria Cerezo cuando desde el
callejón se le decían las cosas con fundamento.
Cuando en la habitación del hotel o en el coche,
camino de otras plazas o de casa, le cantaban las verdades,
a pesar que el hermanísimo luego lo jodiera con
las patas de atrás.
Muchas ilusiones pusimos en Javier Valverde
y la gente que me conoce lo sabe muy bien, pero la decepción
ha sido grande, es duro reconocer que las sospechas que
tenia en el último año se hayan confirmado.
Es duro que te llamen de Madrid los amigos para decirte:
Javier mal, ha salido a saludar al tercio por su cuenta,
o los toros muy por encima de Javier, está fatal.
Se ha perdido un gran torero, por culpa de andar jodiendo
la marrana por detrás, cuatro tontucios y cuatro
juntapalabras robameriendas. Se ha perdido una figura
que podía haber devuelto la ilusión a los
aficionados, no solo charros, también del resto
de España.
O cambia mucho, no solo él sino
todo su entorno, o "tranquilo Javier no pasa nada".
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