HABLANDO DE CRITICOS…..

Ahora que ha estado en boca de todos la falta de criterio y el servilismo de toda la prensa hacia los taurinos siento la necesidad de reivindicar la figura de una persona que ha dado mucho por la fiesta de los toros.

Entre tanto indocumentado, entre tanta falta de profesionalidad, ante semejante desamparo hacia la defensa de la fiesta creo conveniente ensalzar la figura de Alfonso Navalón Grande.

Controvertido, comprometido, valiente, inteligente, con una literatura digna de los grandes ha sido una de las personas más vapuleadas por los taurinos.
Quizá por eso, por los continuos ataques que ha recibido por parte de los taurinos haya visto crecer su credibilidad y el cariño que despierta entre los buenos aficionados.

Toda una vida dedicada al toro, toda una vida al servicio de la fiesta, de su pureza, de su integridad, sabe más que nadie sobre la fiesta, por eso, porque lo ha vivido desde dentro, desde la condición de aficionado, de ganadero, de bohemio torero que se ha vestido una y mil veces de corto para atender a la llamada de quien lo necesitaba.

Capaz de todo, se ha visto anunciado junto a los grandes, junto a muchas figuras históricas que jamás le ningunearon. Los más grandes siempre le trataron con respeto y prudencia, pues sabían que en Alfonso Navalón se unían afición, conocimiento del toro desde su nacimiento hasta su muerte y capacidad para ponerse delante sin mirar a quién hacía el paseíllo junto a él.

El, solo él fue capaz de provocar la destitución de un comisario de policía en plena dictadura, él, solo él fue capaz de abanderar la reivindicación del guarismo como medida contra la lidia de utreros en corridas de toros, él, solo él, trató temas que nadie quiso tratar, temas que escocían a ganaderos, a toreros y a empresarios. El, solo él hizo frente a los taurinos defendiendo primeramente a la fiesta y seguidamente a los aficionados.

Los elogios podrían ser miles, las anécdotas interminables, pero creo que hay algo que le distingue y le coloca el birrete de doctor en crítica taurina: los ataques de los taurinos y el respeto contrastado de ganaderos y toreros de pies a cabeza.

Hoy todos los toreros gozan del halago de los periodistas, pero pocos periodistas, por no decir ninguno, son tratados con el respeto y la admiración que trataban a Alfonso. Hoy se juega con el interés y el negocio que supone el sobre y la influencia entre taurino y periodista, entonces primaba la sabiduría de un crítico que podía sacar los colores a cualquier matador de toros que hubiese hecho historia.

El que Paco Camino o Antonio Bienvenida, como Ordoñez u otros muchos jamás le pusieran un pero a ninguna crónica dice mucho de una persona que solo ha recibido palos por parte de todos los nuevos críticos y taurinos que se dedican a llenar sus cartillas sin mirar el perjuicio que hacen a la fiesta.

Todo esto viene al cuento de que se me está cayendo el alma a los pies sufriendo una corrida televisada de Sevilla y siento más que nunca la necesidad de contar con una amigo como Alfonso que no toleraría bajo ningún concepto que la fiesta de los toros fuese vilipendiada como lo está siendo.

Porque la fiesta te necesita más que nunca: Alfonso te echamos mucho de menos.
Enero Andueza.

  

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