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Hay cosas que nunca van a cambiar en el mundo de los
toros. Lo cierto es que aunque cada cierto tiempo las
enfermedades en el ganado de lidia nos llene de incertidumbres
y preocupaciones lo que nunca cambia es la actitud interesada
de los taurinos.
Los toros tienen la lengua azul y los
taurinos la cara dura.
Resulta que esta nueva enfermedad ha disparado
la alarma en el sector taurino y se ve peligrar el buen
discurrir de la temporada. Para un servidor no resulta
ninguna novedad, pues como aficionado he visto temporada
si, temporada también el funcionamiento irregular
y fraudulento de un sector taurino que solo mira por su
interés.
Resulta interesante y esclarecedor que
ANOET recurra al continuo amparo de la administración
cuando las cosas se tuercen de su lado.
No tengo ninguna duda que su preocupación
será grande, que su zozobra no les deje dormir,
pero, por favor, no quieran engañar a nadie. Su
iniciativa no es producto de un interés limpio
por sacar a la fiesta de los toros de una crisis sin freno,
no, sus iniciativas vienen por un ahogo existencial provocado
por una cuenta de resultados que puede venirse abajo si
las medidas contra la enfermedad de la lengua azul prosperan.
Es decir, que, como siempre, se mueven
cuando les tocan el bolsillo.
La fiesta de los toros no necesita de reuniones puntuales,
ni de medidas administrativas, ni mucho menos de sus pataletas
y "preocupaciones" puntuales.
Lo que realmente necesita la fiesta de
los toros es librarse de sus garras, señores. Necesita
huir de un mundo lleno de fraudes capitaneado por ustedes
y sus secuaces.
Por si no se habían dado cuenta
las mejores medidas para salir de este tipo de crisis
resultan ser la honestidad, la limpieza, la honradez y
sobre todo un punto de afición que deje de lado
ese cúmulo de avaricia que une a empresarios, toreros
y ganaderos.
Desde luego que cualquier medida que se
negocie con el Estado pasará por la condescendencia
de sus intereses, y, mucho me temo que volverán
a dar la espalda a la afición.
Para mi la clave no es superar el problema
causante de la lengua azul, para mi la clave está
en hacer borrón y cuenta nueva a todo el cúmulo
de golferías que nos han llevado a convertir a
este espectáculo en algo indigno y vergonzante.
No se tapen señores, saquen sus
vergüenzas a la luz pública y denuncien los
verdaderos problemas que tiene esta fiesta, problemas
antiguos que han minado un espectáculo en beneficio
de sus ingresos y sus intereses.
Les recuerdo que siempre dejan de lado
al único sector que no se mueve por su interés
económico, que lucha por la fiesta de los toros
únicamente por afición. Aplíquense
el cuento señores.
La erradicación de los males pasa
por empezar a reconocer sus errores, que son excesivos,
y no por exigir nada a nadie. Créanme que para
mi, como aficionado, los principales males que aquejan
a la fiesta son todos y cada uno de ustedes, a titulo
individual y a titulo general.
Mientras no apuesten por la integridad
de la fiesta empezando por las personas que la gobiernan
no tenemos nada que hacer.
Sencillamente, me siguen dando vergüenza.
Eneko Andueza Lorenzo.
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