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Una vez liberado de tiempo y trabajo (cosa
que ya me venía haciendo falta), he podido resarcirme
de mi ausencia (larga ausencia, y espero que perdonada
por todos los que nos leéis con atención)
y explayarme en el placer de la escritura taurina.
Quizá mi anterior artículo (el de la reaparición)
sea un compendio de afirmaciones más o menos enredadas,
pero, una vez tomado el tiempo necesario y analizada toda
la estructura actual del toreo, me permito volver sobre
algunas cuestiones relacionadas y analizarlas con mayor
profundidad.
Parece mentira que en un mundo tan aparentemente remiso
a la modernidad como es el mundo de los toros, se tomen
tan en cuenta aspectos tan modernos de la vida cotidiana
a la hora de valorar las ofertas presentadas.
Siempre me ha llamado poderosamente la atención
que, dentro de todo el entramado de ofertas siempre triunfe
la que menos contenido puramente taurino y renovador tenga.
No nos engañemos, la nueva empresa no es sino un
nuevo eslabón dentro de la política taurina
de la Comunidad de Madrid. El continuismo del proyecto
Toresma es evidente y el servilismo a la política
autonómica también.
Está claro que el papel que debe desempeñar
la nueva gestora de Las Ventas no es nada fácil,
dado que la situación de crisis es muy profunda
y las alternativas que apuesten por derecho en beneficio
de la fiesta son impensables para toda la prole que se
lucra con este arte transformado en negocio.
El primer objetivo debe ser la convulsión de la
situación y la deriva hacia una apuesta clara y
sin tapujos en beneficio del toro y del toreo. La clave
está en la gestión que se realice desde
las Ventas.
El segundo objetivo debe estar en la salvaguarda del futuro
de la fiesta, en la garantía de la continuidad
de la fiesta por la vía del espectáculo,
no del negocio, y a día de hoy, vistos los planteamientos
de empresarios y políticos, poco, o nada van a
hacer al respecto. Triste legado de los máximos
responsables de la situación actual que vive la
fiesta de los toros.
En cualquier caso me llama poderosamente la atención
el uso del marketing como medio de promoción y
actuación dentro de las ofertas presentadas. Y
me llama la atención porque, dentro de la pobrísima,
escuálida, ruin y desdeñable oferta cultural
ofrecida nos hablan también del marketing. Señores
empresarios, la afición sabe más que de
sobra que el mejor marketing para la fiesta de los toros,
el mejor escaparate del espectáculo, el mejor de
los favores para que la fiesta vuelva a ser fiesta, para
que la pureza sea verdaderamente pura y la bravura sea
la bandera del espectáculo es echándole
valor a la situación y apostando de forma firma,
clara y descarada por EL TORO, aunque esto conlleve un
enfrentamiento directo con sus intereses económicos
tan dependientes de las mal llamadas figuras del toreo.
El futuro de la fiesta pasa por el toro, y por el toreo,
aunque éste será difícil a la vista
de los pobres resultados cosechados por las escuelas taurinas,
y en especial la de Madrid, que con toda la gloria que
se quieran echar a las espaldas no son mas que una fábrica
de recursos baratos para encumbrar a falsos ídolos.
Y el mejor exponente lo encontramos en "“la
Oportunidad"” a las pruebas me remito. Flaco
favor hacen a la fiesta de los toros.......
El futuro de la fiesta pasa por devolver
el espectáculo a las plazas, pues no hay mejor
aliciente que éste para crear nueva y verdadera
afición a la fiesta, y esto, mal que les pesa solo
puede hacerse devolviendo su sitio al toro y restando
ese protagonismo imperante de las figuras, un protagonismo
que nunca en la vida les correspondía a ellos,
sino al toro bravo.
La afición les pide cordura, un ejercicio de responsabilidad
y una apuesta firme por la única y verdadera razón
de ser de esta fiesta: por el protagonismo del toro bravo.
Eneko Andueza.
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