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Que tristeza produce ver en los diarios
que el parlamento Español, debate la idoneidad
de retrasmitir corridas de toros o no, en no se que horario,
de lo de Cataluña ya ni hablamos, fuimos los primeros
hace meses que lo de los seudo izquierdistas de la Izquierda
Republicana, era una cuestión política que
en nada tenia que ver con la Fiesta. Me guastaría
que alguien algun día me contara que tiene que
ver la independencia y los nacionalismos con aquello olvidado
de ¡Proletarios del Mundo Unios! Como
si los problemas de España fueran, a que horario
se deben retrasmitir por televisión las corridas
de toros, como si los hubiéramos elegido para que
debatieran esas tonterías, o como si el dinero
que nos trincan para su sueldo no se pudiera emplear para
cosas más importantes. Y digo tonterías
porque si de violencia se tratara ¿no sería
más lógico prohibir el fútbol? Y
soy partidario de no prohibir nada, claro que para que
esto ocurra, deberemos ser más tolerantes y tener
más cultura.
Uno que toda la vida se ha identificado
como de izquierdas, por múltiples razones, renuncia
y reniega de esta condición, o por lo menos de
esta mal llamada Izquierda(esto no quiere decir que sea
de derechas hasta ahí podíamos llegar, ser
un explotado y apoyar a quien me explota) al ver como
se ha manipulado esta palabra y como buitres carroñeros
se han apoderado de una idea y una forma de ver y hacer
las cosas, por el simple interés personal y la
poltrona.
A principios de siglo pasado en España,
el partido por antonomasia de izquierdas fue el fundado
por Pablo Iglesias, luego vinieron otros. Además
de mejorar la calidad de vida y luchar por las libertades
y los derechos de los trabajadores, una de sus máximas
preocupaciones era la culturización de toda la
clase obrera. Para ello no dudaron en hacer de sus Casas
del Pueblo auténticos centros culturales donde
gravitaba toda la cultura de casi todos los pueblos y
ciudades de aquella feudal y todavía esclavizada
España. La derecha veía esto como un verdadero
peligro.
Durante casi todo el siglo pasado decir
Izquierdas era sinónimo entre otras cosas de cultura.
Pero llegamos a nuestros días o mejor dicho a la
tan cacareada democracia.
Si bien es cierto que muchos de los avances
conseguidos durante años de duras luchas y reivindicaciones
se mantienen, hay una cosa que poco o en nada se diferencia
de la derecha, la cultura. Da igual quien gobierne siempre
los temas culturales pasan a un segundo plano y son motivo
de manipulación política. Los distintos
ministros de cultura lo único que tocan es cuando
hay que cambiar algo en el sistema educativo, para ver
como se manipula a los niños tanto en temas de
historia religión o pensamiento, y siempre que
se hace algo se mira para la derecha, es decir, hacer
o decir lo contrario de lo que piense la derecha, aunque
sea algo bueno. Esta política de no cultura y de
manipulación se da exactamente igual en la derecha
que en la izquierda.
La cultura solo sirve para ganar votos
no hay políticas serias, dependiendo de las circunstancias
y de la presión social se actúa de una manera
u otra sistemáticamente, no hay un criterio cultural
serio y de estado en los partidos de izquierdas, hay está
los ejemplos claros de los escritores, músicos,
el teatro el cine, los museos, y los toros. Son moneda
de cambio y cambalache dependiendo de los intereses de
cada momento.
Con respecto al Arte del Toreo ocurre
tres cuarto de lo mismo, los diferentes partidos mal llamados
de Izquierdas, siguen utilizándolos políticamente
como les interesa, al igual que la derecha, hasta el punto
de que en estos momentos el partido gobernante de izquierdas,
no tiene una política clara de que hacer con los
Toros. Por un lado en muchos pueblos y ciudades de España
se vuelcan con ellos los cuidan y promocionan y sin embargo
en otros los pisotean y los menosprecian por el simple
hecho de conseguir los votos de los republicanos y ese
conglomerado verde y rojo que es Izquierda Unida. Dato
curioso de estos seudocumunistas también mientras
una de sus máximas dirigentes en Córdoba
nombra quinto califa a el bufón de El Cordobés,
en otros sitios propone que se declaren antitaurinos,
de risa.
Esta es la izquierda de nuestros días
mejor dicho estos son los partidos de Izquierda de nuestros
días. Pisotean la cultura tomándola por
el pito un sereno por el simple hecho de mantener poltronas
y prebendas donde les interesa, No hay ninguna diferencia
con la derecha.
Los toros en nuestra cultura son mucho
más. No me imagino en ningún momento a nadie
de Izquierdas pensando en derribar la catedral de Burgos
o el Acueducto de Segovia o la Alambra de Granada por
el simple hecho de que muchos trabajadores jóvenes
necesiten pisos de bajo coste para vivir. Eso exactamente
ocurre con los toros, están intentando derribar
parte de nuestra cultura y señas de identidad por
el simple hecho de trincar y mantener votos, pero votos
además de gente sin cultura.
Ante la falsa falacia del sufrimiento
del animal, los ataques de la Izquierda son cada día
mayores, ahora eso si, no prohíben la carne en
las carnicerías, ni las marisquerías, no,
son tan hipócritas que dejan que en las televisiones
que ellos dominan se siga poniendo en horario infantil,
los programas basura, insultándose violentamente
unos a otros, hablando de las veces que han follado con
unos y con otros, bajo el acuerdo indecente y rastrero
de no tocar a los políticos, según se comenta,
me gustaría que esos seudo periodistas que van
a la carroña hablaran y se metieran con los polvos
y los cuernos de quien nos gobiernan, no tienen narices.
No me reconozco en estos mal llamados
partidos de Izquierdas, ni en uno solo, no mantienen el
espíritu cultural de sus fundadores o mejor dicho
de sus inspiradores. No hay, a la hora de gobernar, ninguna
diferencia con la derecha, tienen las mismas formas y
los mismos mecanismos, las mismas practicas, pueden que
guarden las formas pero unos manipulan los toros como
política nacionalista y otros al revés,
los quieren prohibir con el mismo argumento nacionalista,
con el apoyo de otros mal llamados partidos de izquierdas.
Juan Antonio Hernández
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