Traemos hoy a esta sección a una de esas personas
que uno nunca sabe como catalogarlas, para bien se entiende.
Don Higinio Luis Severino es de esos hombre polifacéticos,
que todo lo que hace le imprime ese carácter charro
que tantas veces echamos en falta en nuestros días,
es decir, ese carácter de los hombre del campo
charro que les valía un apretón de manos,
en los sopórtateles de la Plaza Mayor o en cualquier
lugar, e iba a misa. Su palabra vale más que todos
los contratos que se puedan firmar. Amigo de sus amigos
nunca deja tirado a nadie por muy mal que le vayan las
cosas, el cariño y el respeto que le tiene al maestro
Alfonso, no solo ahora si no cuando Alfonso daba sus primeros
pasos como critico en Madrid, demuestra su hombría
y personalidad además de su honradez y su palabra.
Nació en Vitigudino. El año no importa
demasiado porque tiene mucha mas vida y juventud que muchos
jóvenes nacidos en los ochenta. Desde niño
lo tuvo casi todo, pero aun así no fuel mal criado
y eso no quita para que supiera disfrutar de la compañía
de todos los grandes toreros de los 50, 60 e incluso de
los 70, el ejemplo de un padre trabajador, le valió
para saber que en la vida no todo son caprichos. Dueños
de las mejores fincas del Abadengo siempre dieron trabajo
a cientos de jornaleros, no solo en el campo si no también
en las minas que poseían tanto de Wólfram,
como de otros minerales y que durante muchos años
dieron trabajo a muchos hombre y mujeres de la región.
Uno siempre recordará hablar a sus mayores de las
fincas de Las Quintas de San Martín y Balicobo,
de Fuenlabrada de las minas de Barruecopardo, donde muchos
de los hombres y mujeres del Abadengo iban a trabajar
y ha ganarse el jornal.
Las Quintas de San Martín y Balicobo daban seguramente
la mejor almendra una y el mejor aceite otra de toda la
provincia y la Finca de Fuenlabrada, aparte de albergar
la ganadería de bravo, se sembraba de todo y donde
cuadrillas de segadores se pasaban todo el verano ganándose
el pan.
Higinio Luis Severino es, porque hay cosas que aunque
se quiera no se deja de serlo nunca, aficionado, abogado,
empresario taurino, apoderado, ganadero de bravo, empresario
teatral, buen amigo de sus amigos y sobre todo un Charro,
al que le da reparo viajar al Abadengo por el mucho amor
que le tiene y los miles de recuerdo que le traen esas
tierras. La verdad no sé en que orden poner todos
sus quehaceres, pero seguro que no me equivoco si enumeraríamos
primero Salmantino y luego aficionado.
Reconocido por todos son cientos los homenajes que se
le han tributado, y además y sobre todo con el
cariño con el que hablan los empleados que tuvieron
la suerte de trabajar con el sobre todo en su finca Fuenlabrada.
No se me olvidará nunca con el cariño y
la emoción que su mayoral Millán me hablaba
este verano en Lumbrales de él y las ganas que
tenia de volver a darle un abrazo, incluso me regalo una
de las revistas de la Escalera del Éxito por que
escribía en ella D. Higinio Luis Severino.
Hablar de sus hechos seria extensísimo y muy largo
simplemente nos interesa destacar la persona y dar unas
pinceladas de un aficionado que ha entregado mucho por
la fiesta. Además hemos tenido la oportunidad de
seguir sus escritos a través de Tribuna de Salamanca,
cuando estaba el maestro Alfonso Navalón y que
como he dicho antes se solidarizó con él
y abandonó el periódico cuando el maestro.
Por cierto también su hijo, Higinio Severino de
Vega, sigue los pasos de su padre y escribe artículos
de opinión. Esperemos que sigan aportando sus ideas
y conocimientos a este maltrecho Arte.
Vaya desde aquí nuestro reconocimiento a una buen
Charro un buen ganadero y un mejor aficionado.
Como homenaje a D. Higinio Luis Severino Cañizal
reproducimos a continuación unas fotos tomadas
en la finca Fuenlabrada y que seguramente por un lado
le desgarraran el corazón y por otro le producirán
una enorme alegría.
Los aficionados del Chofre sentirán una gran pena
también, al ver una finca que en su día
fue la envidia de muchos, por sus instalaciones por sus
pastos y por los toros que allí se criaban, y que
se encuentre en un estado lamentable. Hasta el maestro
Julio Robles, cuando empezaba, su ilusión era llegar
a ser figura del toreo para hacerse con Feunlabrada, en
muchas ocasiones siendo novillero se lo comentó
a sus más cercanos.
Ficha de la Ganadería de D. Higinio Luis Severino
Cañizal.
Procedencia: En 1908 don Victoriano Angoso la formó
con reses de Veragua y Oñoro agregándole
en 1910 y 1912 sementales de Saltillo. Al morir este fue
aumentada con vacas y sementales de Santa Coloma. En 1932
una parte fue adquirida por otro personaje ilustre del
Abadengo salmantino don Rogelio Miguel del Corral que
le agregó vacas y sementales de Villar compradas
a D. Arturo Sánchez Cobaleda. Fue en 1951 cuando
fue adquirida por D. Higinio Luis Severino que mantuvo
la procedencia Vega Villar. Hay que reseñar que
lidió con grades éxitos por toda la geografía
Española, siendo una de las ganaderías con
más proyección de aquellos años.
A buen seguro que si se hubiera seguido por aquel camino,
estaríamos hablando hoy de una buena ganadería
precedencia Vazqueña.
Por motivos familiares que no vienen al caso fue vendida
toda la ganadería, quedando en manos de una hermana
la finca Fuenlabrada.
Hoy día se lidia con el nombre de Peñajara
pero ni el hierro, ni el encaste de los toros, nada tienen
que ver con lo de don Higinio Luis Severino, siendo hoy
encaste Domecq, o sea lo de siempre en vez de toros bravos,
carretones para las figuras.