|
Hace unos veinte años conocí
a Salva. No era por motivos taurinos ya que por aquel
entonces no teníamos plaza y por consiguiente era
muy difícil conocer a los aficionados.
Era por primavera, se iba a celebrar
la vuelta ciclista al País Vasco y nos había
llegado a la empresa la noticia que le federación
de ciclismo necesitaba unas emisoras para poder comunicarse
en carrera. La persona con la que había que contactar
era D. Salvador Irisarri que trabajaba en un banco en
las oficinas del barrio de Gros.
Me recibió amablemente, escuchó
mi propuesta y como era normal, quedamos en que me llamaría
para contestarme. No sé ciertamente que paso, si
al final le pusimos nosotros las comunicaciones o no.
Lo cierto es que no volví a verlo hasta algunos
años después.
Cuando al tiempo organizamos unas tertulias
semanales en el bar Etxabe, volví a encontrármelo.
A mí, su cara y su nombre me sonaban mucho, pero
no acertaba a saber de que. Charlando un día de
sus aficiones me confesó que había estado
muy vinculado con el mundo del ciclismo, mientras no habia
en San Sebastian plaza de toros, entonces caí en
la cuenta de qué lo conocía, corroborando
Salva ese pasaje.
Me contó también que había
formado parte del comité antidoping de la Federación
Española, mientras pasábamos la sequía
taurina en la ciudad.
Las tertulias que se organizaron
en el restaurante, fueron unas de las mejores, entonces
no teníamos plaza, no se celebraba ninguna otra
actividad en la ciudad y formaban parte de ella numerosos
y buenos aficionados. Los debates y las charlas eran de
un gran nivel, fueron tan importantes que aquello fue
el embrión de El Foro Taurino y de La Peña
El Artista. Además conseguimos entre los clientes
noventa abonados de año y más de veinte
para quince años para la nueva plaza de toros de
Illumbe que se empezaba a construir.
Salva nos contaba el día a día
de las obras, su tremenda afición le llevaba todos
los días a ver como iban las obras, recuerdo su
preocupación porque en agosto no estaría
acabada la plaza.
Desde el primer momento contactamos
y nos hicimos amigos debido a su amor por el toro. Domina
todos los encastes, las ganaderías y su procedencia.
Es un lujo poder hablar con él de toros y digo
de toros, no de toreros, que también, pero su tema
predilecto es el animal que da nombre a la fiesta.
Luego durante los primeros años
de Illumbe nos sentábamos juntos y así podíamos
charlar durante la corrida y comentar todas las incidencias,
coincidiendo casi siempre en todas nuestras apreciaciones.
Cuando pusieron los asientos y nos dejaron
en medio de la fila, tuve que separarme de él para
poder coger otro asiento junto al pasillo. Este hecho
no ha impedido que sigamos charlando y coincidiendo en
casi todo cada vez que nos juntamos.
No es muy partidario de las peñas,
porque como muy bien dice, la mayoría son sociedades
gastronómicas y otras clubes sociales que poco
aportan a la fiesta. Una de sus mayores sorpresas fue
cuando se enteró de que me iba ha hacer cargo de
la presidencia de la Unión y una alegría
seguramente es cuando he dejado esta.
Aficionado integro, conocedor de
el toro como nadie en Guipúzcoa (a pesar de no
haber visto nunca una gandería) y un conversador
de lujo. También ha participado en varios programas
de radio.
Todos los días de corrida puede
vérsele en el tendido nueve tomado notas, para
poder repasar luego en casa todo lo acontecido en el ruedo.
Sin ser partidario como decía antes de peñas
y premios he tenido la suerte que durante los cuatro años
haya formado parte del jurado de la Semana Grande, soy
consciente que lo ha hecho por motivos de cariño
hacia mi.
Espero y deseo que nos siga deleitando
por muchos años con sus comentarios y favoreciéndonos
con su amistad, es una de las cosas buenas que nos pasan
a los aficionados a los Toros, la buena gente que conocemos
y de la que disfrutamos.
Salud Maestro.
|